La fábula de Roberto
FÁBULA DE CONVIVENCIA:
Fábula del Ciervo y la tortuga,
movedizo y casero
Roberto terminó su carrera en Comercio Exterior y se dispuso
alegremente a buscar empleo. Buscaba un trabajo en que tenga que
viajar.
ROBERTO: Me
encantaba la idea de ir y venir, salir de acá, descubrir
lugares nuevos. Pero, en cuanto realicé mi primer viaje,
me sentí muy mal. Me enfermé y quería volver
a casa. Primero pensé que era la comida, la diferencia
horaria .... pero, en los siguientes viajes se repitió
el malestar.
Con la Técnica
de las Fábulas, Roberto distinguió dos partes en
conflicto : una que quiere salir, viajar, conocer, intercambiar,
explorar nuevos mundos. Se lo representó como un CIERVO,
hermoso, altivo, solo en lo alto del risco y corriendo libre por
las llanuras.
ROBERTO: Mi
otra parte busca seguridad, estabilidad, seguir las costumbres
de cada día: los sabores, los olores. La imaginé
como una TORTUGA, grande y pesada, que avanza poco y seguro. Es
muy laboriosa.
Luego de avanzar
por los Juegos de Construcción de Fábulas, la TORTUGA
y el CIERVO lograron una buena comunicación.
¿Cómo
se resolvió?
ROBERTO: Primero
la tortuga se hizo un poco más pequeña y el ciervo
más robusto. Luego la tortuga aceptó viajar a lomo
del ciervo. Al integrarlos resultó un QUIRQUINCHO grande
, que tiene caparazón, anda lento y seguro como la Tortuga,
pero avanza y puede correr como el Ciervo.
En su trabajo,
comenzó a viajar de otra manera:
- en lugar de ir decidiendo el itinerario a medida de los resultados,
se trazó un recorrido que cumplía al pie de la letra.
- en vez de salir del país con pasaje abierto, se proponía
viajes cortos con fecha de regreso pautada.
- a través de Internet fue conociendo gente en los destinos
que le asignaban. De esa manera podía alojarse en casas
de familia, y no en hoteles.
ROBERTO: sentí
que realmente actuaba según mis dos partes, cuando unos
amigos que conocí a través de internet, en un pueblo
cerca de Hong Kong,, me pidieron que les ayude a armar un mercado
de trueque en su ciudad. La exploración e intercambio del
CIERVO y la parte trabajadora de la TORTUGA estaban satisfechas.
Y yo ... feliz!